viernes, 20 de julio de 2012

IMPORTANCIA

Perú posee una larga tradición como productor de petróleo. Hasta la primera mitad del siglo, las operaciones en la costa norte estuvieron entre las primeras y más importantes actividades petroleras de Iberoamérica; en años posteriores se inició un permanente cuestionamiento de esta actividad que desembocó en posiciones políticas equivocadas y en la falta de políticas promocionales adecuadas, con lo que se produjo un deterioro de la situación y una caída de la industria petrolera nacional. El resultado fue una drástica reducción de las reservas y de la producción de hidrocarburos; grandes zonas con muchas posibilidades permanecieron sin explorar o, en el mejor de los casos, sólo ligeramente conocidas a causa de una exploración muy limitada. Con el propósito de poner fin a esta caída y de fomentar nuevas inversiones, se efectuaron algunos cambios esporádicos y parciales (al menos en lo relativo a las áreas de exploración y explotación) en un esfuerzo por corregir algunos de los aspectos más problemáticos de la legislación petrolera y en los campos que tienen una importancia determinante en estas operaciones: los regímenes tributarios y cambiarios aplicables. Esto supuso únicamente un ligero retoque realizado a lo largo de varios años y, si bien ayudó a mejorar en algo el ambiente contractual vigente en el país, no fueron suficientes para llamar la atención de la industria petrolera, por lo que sólo unos pocos contratistas tomaron la decisión de invertir, atraídos por las vastas áreas existentes con cuencas enteras sin explotar.
    En un esfuerzo por promover la industria petrolera e incentivar a nuevos y más importantes contratistas, se ha promulgado toda una nueva legislación, cuyo objetivo es reunir todos los cambios positivos introducidos en los últimos años, resolver algunos de los aspectos ambiguos y ofrecer algunos incentivos adicionales. 
    A mediados del mes de agosto de 1993, el Congreso aprobó la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que fue publicada el 20 del mismo mes y entró en vigor en noviembre; el 14 de agosto de 1993 se publicaron las leyes nos. 26.224 y 26.225. De este modo, se ha establecido un nuevo marco legal para las actividades petroleras en el país.
    En Perú se encuentran reservas petroleras en el zócalo continental, en la costa y en la selva amazónica, donde existen 18 cuencas sedimentarias que se extienden sobre 84 millones de hectáreas. De los 850 millones de barriles en los que se cifraban las reservas probadas de petróleo a comienzos de los años ochenta, se ha pasado a 350 millones de barriles. La producción en estos años era de 193.000 barriles diarios, mientras que en 1997 y 1998 no alcanzó los 120.000.
    Actualmente operan en el país siete compañías petroleras, mientras que ocho han firmado contratos con el Gobierno para la exploración y desarrollo de programas de hidrocarburos.
    En el año 1980 el número de pozos perforados, sumando los que estaban en exploración y en desarrollo, era de 448; en 1985, la cifra descendió a 186 y en los años siguientes continuó bajando: 56 en 1990, 57 en 1994... Sin embargo, lo cierto es que el número de pozos productores viene permaneciendo estable, aunque con leves descensos.
    En el año 1998 la producción de petróleo crudo totalizó 42,2 millones de barriles, cifra ligeramente inferior a la del año precedente en la que la producción alcanzó los 43,1 millones de barriles.

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